martes, 31 de marzo de 2009

Hoy en la historia

2 comentarios
1889
Abre al público el famoso ícono francés: la Torre Eiffel. Para la Exposición Universal de París en 1889.

1966
Es lanzada al espacio, la sonda rusa no tripulada Lunik 10, con destino la luna. Ahí, completó 460 órbitas al satélite y transmitió señales de radio en 219 ocasiones.

1879
Se establece en Venezuela el Bolivar como moneda de curso legal. Hasta que fué desplazada el 1º de enero de 2008 por la nueva moneda llamada Bolívar fuerte.

1864
Manuél Murillo Toro asume la Presidencia de Colombia por primera vez en su carrera política, para el periódo de 1864 - 1866.

Fuente: THC

Video

1 comentarios
En esta ocasión, pongo un video que en lo personal se me hizo muy interesante. Por la creatividad del tipo y porque con un poco de práctica y paciencia, puede resultar una bonita artesanía hecha por nosotros mismos.

Solo basta armarse de valor y determinación, llenarnos de bloqueador solar. Para despues tomar una tabla con el diseño que nos haya gustado marcado en ella y una lupa. Claro, en un día soleado. Así, tendrémos colgado al final del día nuestra propia obra de arte.


lunes, 30 de marzo de 2009

Arena

0 comentarios
ARENA
Parte 6
----------------------------------------------

Una vez hecha esta comprobación, Carson volvió a observar su pierna herida. Sangraba menos; lo cual indicaba que no tendría que hacerse un torniquete. Pero sería conveniente encontrar agua, si es que allí había, para limpiar la herida.

Agua... Esta sola imagen le hizo darse cuenta de que tenía mucha sed. Tendría que encontrar agua, en caso de que aquella contienda se prolongara. Cojeando ligeramente, se alejó para hacer todo el circuito de su mitad del ruedo. Guiándose con una mano a lo largo de la barrera, avanzó hacia su derecha hasta llegar a la curvada pared lateral. Era visible, de un opaco gris azulado a corta distancia, y su superficie era igual que la de la barrera central.

Realizó el experimento de lanzar un puñado de arena contra ella; la arena llegó a la pared y desapareció al atravesarla. El cascarón hemisférico era también un campo de fuerza. Pero éste era opaco, y no transparente como la barrera. Fue rodeándolo hasta llegar nuevamente a la barrera, y siguió andando a lo largo de la barrera hasta el punto desde donde había comenzado.
Ni rastro de agua.

Ya preocupado, inició una serie de zigzags de ida y vuelta entre la barrera y la pared, cubriendo absolutamente todo el espacio intermedio. Nada de agua. Arena azul, matorrales azules y un calor intolerable. Nada más.

Su imaginación debía ser la causa, se dijo airadamente, de que tuviera tanta sed. ¿Cuánto tiempo hacía que estaba allí? Desde luego, nada de tiempo, de acuerdo con su propia estructura de tiempo y espacio. La Entidad le había dicho que el tiempo se detendría en el exterior, mientras él estuviera allí. Pero sus procesos corporales seguían desarrollándose allí, exactamente igual. Y de acuerdo con los cálculos de su cuerpo, ¿cuánto tiempo hacía que estaba allí? Tres o cuatro horas, quizá. Desde luego, no lo suficiente para tener tantísima sed.

Pero la tenía; notaba la garganta seca. Probablemente se debiera al intenso calor. ¡Era un calor sofocante! Supuso que la temperatura sobrepasaba los cuarenta grados centígrados. Era un calor seco, desprovisto del más ligero movimiento de aire.

Cojeaba bastante y estaba agotado cuando terminó la inútil exploración de sus dominios.
Miró hacia la inmóvil esfera y esperó que se sintiera tan mal como él. Con toda seguridad, tampoco lo estaba pasando bien. La Entidad había dicho que las condiciones eran igualmente desconocidas e igualmente desagradables para los dos. Quizá el Intruso viniese de un planeta donde reinaba una temperatura media de setenta grados centígrados. Quizá se estuviese helando mientras él se asaba.

Quizá el aire fuese demasiado denso para su enemigo, mientras que para él era demasiado tenue. Porque el ejercicio de sus exploraciones le había dejado jadeante. Entonces se dio cuenta de que la atmósfera que allí había no era mucho más densa que la de Marte.

No había agua.
Eso significaba un plazo de tiempo, por lo menos para él. A menos que descubriera el modo de cruzar la barrera o matar a su oponente desde este lado de ella, la sed le mataría a él.
Esto le confirió una sensación de desesperada urgencia. Tenía que apresurarse.
Pero se sentó un momento para descansar, para reflexionar.

¿Qué había por hacer allí? Nada, y al mismo tiempo, muchas cosas. Las diversas variedades de arbustos, por ejemplo. No tenían un aspecto demasiado prometedor, pero tenía qué examinarlos, por si acaso. Y su pierna..., tendría que hacer algo con ella, aunque no tuviese agua para limpiar la herida. Reuniría municiones en forma de piedras. Encontraría una piedra que le sirviera de cuchillo.

La pierna le dolía bastante, y decidió que esto era lo primero. Una variedad de matorral tenía hojas o algo muy parecido a hojas. Arrancó un puñado y, después de examinarlas, decidió correr el riesgo. Las utilizó para limpiar la arena, el polvo y la sangre reseca; después hizo una almohadilla con hojas frescas y la ató sobre la herida con zarcillos del mismo arbusto.

Los zarcillos sé revelaron inesperadamente fuertes y resistentes. Eran delgados, blandos y flexibles, pero no pudo romperlos. Tuvo que aserrarlos con uno de los afilados extremos del pedernal azul. Los más gruesos debían medir unos treinta centímetros de largo, y él archivó en su memoria, para futuras referencias, el hecho de que un manojo de los gruesos, convenientemente atados, podían constituir una utilísima cuerda. Quizá se le ocurriera un empleo para la cuerda.

Después, se fabricó un cuchillo. El pedernal azul sí que se astillaba. A partir de una esquirla de treinta centímetros de longitud, se hizo un arma tosca pero mortífera. Y con los zarcillos del arbusto se fabricó un cinturón de cuerda en el cual podría introducir el cuchillo de pedernal, a fin de no abandonarlo ni un instante y seguir teniendo las manos libres.

Continuó estudiando los matorrales. Había otros tres tipos. Uno de ellos no tenía hojas, era seco, quebradizo, y se parecía a una planta rodadora seca. Otro era de una madera blanca, desmenuzable, similar a la yesca. Daba la impresión de ser un excelente combustible para hacer una hoguera. El tercer tipo era el más parecido a los terrestres. Tenía unas hojas frágiles que se marchitaban al tocarse, pero los troncos, aunque cortos, eran rectos y fuertes.
Hacía un calor horrible, insoportable.Se acercó cojeando a la barrera y la palpó para asegurarse de que aún estaba allí.
Estaba.

...continuará

domingo, 29 de marzo de 2009

La Hora del Planeta

3 comentarios
Alrededor del planete se vieron escenas de oscuridad y gente con velas clamando por una actuación decidida en el grave tema del efecto invernadero que, de continuar, promete un escenario catastrófico.

Medio mundo se apagó para aliviar el 'calor' del planeta. En total, 88 países, participaron este sábado en la 'Hora del Planeta', una campaña ecologista contra el cambio climático que hizo que millones de personas apagaran las luces y todos los aparatos electrónicos durante una hora.

La neozelandesa Isla Chatham, habitada sólo por científicos, fue el primer lugar del mundo en apagar sus generadores a las (06:45 GMT), en el inicio oficial de la iniciativa organizada por el Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF).

"Esta jornada lanzará una fuerte señal a los líderes globales de que millones de personas en todo el mundo dependen de ellos para tomar decisiones que corrijan el cambio climático cuando se reúnan en la Cumbre de Copenhague en diciembre", dijo a la agencia Efe el director ejecutivo y uno de los creadores de la 'Hora del Planeta', Andy Ridley.
---------------------------------------------------
MADRID (Efe)

Plantas Medicinales

0 comentarios
REUMA

Enebro
  • Hierva por dos minutos, 60 gramos de enebro en un litro de agua, déjelo enfriar y tome una taza antes de cada alimento.

Plantas Medicinales

0 comentarios
PIOJOS

Epazote
  • En una olla con dos litros de agua, ponga a hervir un manojo de epazote. Una vez tibio, acerque la cabeza y enjuague con la infusión. Al dejar de escurrir, levante la cabeza y tapela con una tela. Al final verá como funciona este enjuague.

Plantas Medicinales

0 comentarios
DIARREA

Hierba del pollo
  • En medio litro de agua, ponga 200 gramos de hojas frescas de hierba del pollo. Hiervalo durante 5 minutos y tomela en ayunas.

Plantas Medicinales

0 comentarios
TOS

Manzana amarilla y Hierbabuena
  • En medio litro de agua, ponga a hervir media manzana con cascara y cuatro hojitas de hierbabuena durante 5 minutos. Dejela enfriar un poco y endulce con miel, tome tres tazas al dia.
Protected by Copyscape Online Plagiarism Test

Lee también esto:

Related Posts with ThumbnailsLee más de MTI